martes, 3 de enero de 2012
jueves, 3 de febrero de 2011
EL DOLOR AJENO

Cuando el dolor es ajeno, la tendencia es mantenerlo a distancia, como si fuese contagioso.
Pocos son los que logran empatía con el otro, los que se bancan abrazar al que sufre por alguna circunstancia, los que ponen una oreja a las historias que no quisiésemos que existieran, pero existen.
Es más fácil poner excusas y apartarse, generando la ilusión de que a nunca nos va a tocar estar en ese lugar, o poner distancia porque ya se tiene bastante con lo propio, y suponer que lo propio siempre es peor. Y si es peor porque es nuestro.
Si los seres humanos tomasen consciencia de que “una pena compartida es media pena”, y de lo importante que puede ser un hola aqui estoy! la serenidad que acarrea la presencia de un par, de uno que como vos que viene luchándola como todos lo hacemos, “la presencia”.
Se dice que no vinimos a este mundo para estar solos, si lo pensamos pragmáticamente , siempre necesitamos de otro, en las buenas y en las malas, si son buenas bienvenidas!
A los valientes que no huyen, a los que le ponen el hombro al amigo y al desconocido aun interrumpiendo su propio momento de bienestar para que el que la está sufriendo no se caiga, a esos que dan la mano aunque duela el apretón, a los que no se excusan tras discursos armados para el publico o para consuelo personal, a aquellos que no hacen una desmentida de sus miserias, aquellos que jalan la soga cuando alguien esta en el pozo aunque les queme la piel, a todos aquellos que honran la vida con el coraje de sostenerle el alma al que esta solo, salud! Y la cosecha devendrá prosperidad y afecto cuando lo necesiten. Tal vez no de la misma persona que acompañaron en otro momento, pero si de otros, del menos esperado, porque somos muchos los que no nos escondemos cuando las papas pelan, los demás, los que la esquivan, también se darán cuanta aunque tarde que hay un ejercito de personas que no viven mirando su propio trasero y paradójicamente a esos también les llegará el compromiso de no abandonar a los que nos rodean y les daremos la mano y la soga , la oreja y el pañuelo para que llore, y acompañaremos su tramo pantanoso hasta que puedan pisar nuevamente tierra firme.
Paz .Lera.
domingo, 9 de enero de 2011
MIEDO
Miedo. Miedo al miedo que todo lo oscurece.
Miedo por vivencias que dejaron su huella, y se divierte asaltándonos de cuando en cuando llenándonos de ansiedad.
¿Es este miedo por algo real o trajimos algo de la realidad a jugar en este escenario para justificar el fantasma?
Se dice por ahí que el tiempo todo lo borra. ¿Lo borra?
Si algo puede borrar una cicatriz de nuestro “ser” no es el tiempo por cierto, tal vez lo cure o lo alivie el encontrarse con el opuesto, con la contrapartida de la situación dolorosa y poder creer que es verdad, que existe algo diferente, un uno distinto de cero, un dos distinto de uno… solo.
“Trauma”, con que facilidad se expresa, con que angustia se vive. En el camino a sepultarlo nos sorprende una y mil veces súbitamente, llenándonos de inseguridad y desconfianza, y desesperados en esta atadura que nos paraliza tomamos el teléfono en busca de ese mensaje que te devuelva el oxígeno para volver a respirar; y en el alivio, el mar de lágrimas viene a llevarse con ellas ese instante de oscuridad por su curso descendente.
Y allí sale, sale todo ese no se qué en forma de fluido por los ojos, como si viniesen a lavar el espejo y luego de ver las formas distorsionadas, al secarse el llanto el espejo te devuelve la calma que tanto necesitabas, entonces el cuerpo se relaja, deja la defensiva y sin miedo, retoma el sueño, el diurno el nocturno, el de la vigilia o onírico.
Y disipado el miedo, la oscuridad deja paso a luz, al poder sentir sin ponerse la armadura, a bajar las defensas y reposar en pos de que nunca es tarde, de que no existe una sola oportunidad en la vida, que lo que deseamos existe y es posible…solo hay que encontrarlo. No será fácil, el desafío es la resignación o el darse permiso para apropiarse de lo que merecemos, y definitivamente todos merecemos ser felices, y si el deseo es genuino y el coraje es irrompible, nada ni nadie podrá contra ello.
Permítanse desear sin miedo.
jueves, 6 de enero de 2011
QUIEN TE ESPERA
Quien te espera es aquel que te hace desear volver. Es aquel que sabe que llegarás o que estarás allí mismo.
Quien te espera, eventualmente es asaltado por tu imagen, por alguna representación que lo lleva a evocarte. Un olor, un color, el recuerdo de aquella sensación de placer al verte.
Quien te espera también comparte tu deseo de volver, de no llegar a un espacio silencioso en el que quedó tu perfume en el aire.
Quien te espera, tiene la dicha de tenerte, sino no habría a quien esperar; lo que convierte la espera en partes placentera, porque le final dela jornada devendrá el encuentro.
Quien espera extraña, se siente algo extraño porque le falta algo de vos, aunque te lleve consigo; pero extrañar cuando se sabe que estarás ahí, tiene su parte de encanto, tan hermosa y tan simple como saber que estarás ahí, que estarán ahí, en ese punto de encuentro, donde el encuentro con el otro se transforma en ese instante mágico que con los años comenzas a valorar cada día más.
Los que han estado solos saben que se puede pasar del disfrute de la soledad, durante el período del reencuentro son sigo mismo, con tu yo que había quedado tapado debajo de proyectos que no fueron, o de etapas que debemos transitar por algún motivo, y al reencontrarlo sabe de algo muy importante. A veces es más fuerte saber que es lo que no queremos que saber lo que queremos, y entre este saber que si y que no, encontramos el punto de estar abiertos a encontrarnos con lo que deseábamos en aquellos tiempos. Ahora un poco mas grandes, pero mas sabios. Un poco más cansados pero apropiándonos del indescriptible placer de tomarse sus tiempos y de dejarte inundar por las cualidades en lugar de las cantidades.
Disfrutar de ese abrazo genuino, despojado de rutina o de diplomacia, respirando el olor del encuentro, la sonrisa, la ansiedad del adolescente, el sociego del sabio que por ser mas viejo es mas sabio, el remanso de recostarse en el abrazo protector a relajarse al final de la jornada.
El que te espera sabe que “una pena compartida es media pena, y que un amor compartido es doble amor” (*).
Paz. Lera.
(*) autor desconocido.
lunes, 20 de diciembre de 2010
NAVIDAD CONLA LOCURA. LOS HIJOS DE LA PATOLOGÍA.
Veo En el fondo de sus ojos, lo que deben sufrir día a día.
Los que lograron “zarfar”, meciéndose en la hamaca de lo que los demás ven y de lo que tienen que ocultar.
¿A quién le pueden contar tanto horror? ¿Cómo no pensar que los otros van a suponer que vas a terminar igual?
Veo tras tu sonrisa y tu power el dolor de soportar escuchar el delirio, de ver la mugre dela miseria humana, sabiendo que nadie lo puede comprender, que no se puede mostrar aunque en realidad está a la vista de muchos.
Las ganas irte lejos y no volver más, las ganas de olvidar tanta tragedia. Y cada mañana ponerse la careta y salir aparentando que sos uno más.
Y llega la Navidad, el resto del mundo comprando regalos y preparando la fiesta, y vos deseando que sea 26 de diciembre, pero que te duermas hoy y te despiertes ese día. Cuando no hay Navidad “feliz”, cuando el encuentro con la “familia” se torna el re encuentro con todo lo nadie puede imaginar, cuando ya no podes sostener la fachada de “lo normal que es todo”, se te hace casi imposible ser the great pretender, y llega el momento en el que hasta te fastidia todo lo que te remita a la “noche de paz”.
No todos tienen una Feliz Navidad, y tampoco se relaciona siempre con circunstancias económicas o con desacuerdos a cerca de “¿en casa de quien lo pasamos?”, cuando la reunión te revolea al centro del horror del que siempre quisiste escapar, y te hartaste de simular que está todo bien, aunque sepas que “no es maldad, es enfermedad” solo te queda la soledad. La soledad el que no encuentra par ni quiere compartir el basural, para no deprimir a nadie.
Cuando te cansas de levantar la copa, escuchando los festejos de los vecinos que no imaginan tu tragedia y tus oídos están taladrados de frases demenciales y tu garganta quiere gritar ¡basta! Pero el grito se traga, y no hay regalos bajo el árbol que tampoco se armó.
Cuando los que queres no quieren estar, y agradeces que no vengan, aunque los extrañás; pero es mayor la felicidad que te produce que no tengan que vivir esto con vos, porque es lo que te toco en la feria y no queda otra que aguantar, no es Feliz la Navidad. Y sin embargo rezas esperanzado de que alguna vez en tu vida va a ser distinto, pero ese momento tarda siglos en llegar o tal vez nunca llegará…
Pero en algún lugar de tu espíritu te sentís feliz por los demás, por lo que están agradecidos de tener una familia normal, por los que aunque tristes extrañan a los que ya no están al menos podes alegrarte por el otro y tratas de que no se entere de lo que significa este momento para vos.
Para los hijos de la patología, para los que no hay una ”Feliz Navidad” , para los que lo padecen en silencio, estas líneas que son la antinomia triste de todo lo que el resto disfruta, no están solos nadie lo quiere contar, yo tuve ganas de hacerles llegar esta compañía. No hay culpables, muchas veces no hay salida, y será una noche para lamentar, pero pasan, como todo, y volvemos a la “normalidad” con el anhelo de que algún día todo será distinto. Tal vez no ideal, pero aunque humilde, simple y acompañados de amor y no de locura llegará esa Noche Buena que tanto esperaron.
Que pase pronto esta y que llegue alguna vez la soñada, ese es mi deseo de navidad , para los hijos de la patología.
Paz .Lera.
sábado, 4 de septiembre de 2010
EL ÚLTIMO TRAMO 2010

La lluvia nos trae locos en Buenos Aires, algunos contentos, otros pidiendo sol a gritos. La primavera que se acerca, trae ilusiones renovadas, que tal ve queden solo en eso, pero mientras tanto , nos sentimos super bien.
lunes, 24 de mayo de 2010
CONEXIONES Y CONTEXTOS

Miro a través de la antigua ventana, rejas de hierro, seguramente trabajadas a fuerza de fuego y maza, por brazos fuertes y sudorosos.
Veo el verde de los árboles que me separan del paisaje citadino.
Hoy es un día gris y lluvioso; pero generalmente se filtra un rayo de sol que calienta mi rostro entre las Ramss.
Y entonces pienso…gracias, todo ha sido cumplido.
Recorro las paredes de mi bunker. Extraño contraste del 1900 y la post modernidad.
Mis carbonillas, esas que dibujo los días que me ataca la expresión artística; cuerpos desnudos, alguno que otro haciendo el amor, la mujer que llora…
Una foto de Cerati que me regalo mi hijo a mi lado, cual quinceañera, el banner del recital de Soda de 2007, un cuadro de Klimt “The kiss”.
Bafles, ciber espacio, si mi rincón cibernético. Libros, muchos, menos de los que quisiera.
Mate, Batman, un osito de peluche (de Taiwán).
Escribo, pienso en estos últimos días tantas historias de vida vienen a mi.
Amigos y extraños viviendo sus pequeñas grandes aventuras. Un embarazo, alguno enamorado, algún divorcio, reencuentros, Twister, FACE, MSN, estamos “conectados” y sea como sea nos acompañamos.
Estoy escuchando a
Acaso no será que la conexión supera la “red”, la “Web”, etc.
Y sigo recorriendo esos pequeños momentos. La pizza de anoche con mi ahijado “por adopción", las fotos que le tomé a mi madre, la bronca que me dio que no me contesten un mensaje, la felicidad de mi amigo que lleva cuatro días festejando su cumpleaños, mi sobrina Belu pintando el depto.
Ahora mismo veo el gnomo que me regalo mi brother Pizano, el espiritual Jorge, siempre enviando luz.
Lili, mi amigaza tarotista… y no para de llover… ayer puteaba porque la lluvia me puso melanco (por qué va a ser?) siempre algún atorrante que te desalinea el patito y
Mañana cuando abra los ojos, volveré a ver el verde que me separa del cemento de la ciudad, y diré gracias! Nuevamente, y arrancaré mateando sola, pucho en mano, pensativa, esperando oreo maravilloso día que me regala la vida.
Paz. Lera.